Casi todo el mundo tiene alguna noción de que el omega 3 "hace bien". Al corazón, a la memoria, a la inflamación. Pero apenas nos ponemos a comparar dos frascos en una farmacia, aparece la primera duda: ¿por qué dos productos que dicen "1000 mg" pueden tener resultados tan distintos en el cuerpo?

En esta nota te explicamos, en criollo, qué encontró la ciencia sobre la suplementación con omega 3, por qué la certificación IFOS es un dato que conviene mirar antes de comprar, y cómo elegir entre las presentaciones de OMEGANAT, la línea de omega 3 de Geonat.

¿Por qué EPA y DHA son los protagonistas?

El omega 3 es una familia de ácidos grasos esenciales: el organismo no puede producirlos por sí mismo, así que dependen pura y exclusivamente de la dieta o la suplementación. Dentro de esa familia, dos ácidos grasos concentran la mayor parte de la evidencia científica:

  • EPA (ácido eicosapentaenoico): Interviene en la regulación de los procesos inflamatorios y en la salud cardiovascular.
  • DHA (ácido docosahexaenoico): Forma parte estructural de las membranas neuronales y de la retina, por lo que resulta clave para la función cognitiva y la visión.

Cuando una etiqueta se limita a decir "aceite de pescado 1000 mg" sin desglosar cuánto de eso corresponde a EPA y cuánto a DHA, en realidad está dando muy poca información útil. Ese detalle, más adelante, va a explicar por qué es tan importante leer bien la etiqueta antes de comprar.

Lo que dice la evidencia científica

Salud cardiovascular

Uno de los metaanálisis de referencia sobre el tema, publicado en el Journal of the American Heart Association, revisó 13 ensayos clínicos aleatorizados con más de 127.000 participantes y un seguimiento promedio de cinco años. El trabajo encontró que la suplementación con omega 3 de origen marino se asocia con una reducción del riesgo de infarto de miocardio, muerte por enfermedad coronaria, enfermedad coronaria total y otros eventos cardiovasculares, con un patrón dosis-respuesta: cuanto mayor la cantidad diaria de EPA y DHA incorporada, mayor el beneficio observado.

Fuente: Marine Omega-3 Supplementation and Cardiovascular Disease – Journal of the American Heart Association

Función cognitiva y memoria

Una revisión sistemática con metaanálisis dosis-respuesta publicada en Scientific Reports (grupo Nature), que reunió 58 ensayos clínicos, evaluó el efecto del omega 3 sobre distintos dominios cognitivos. El estudio encontró mejoras asociadas al aumento en la dosis de omega 3 en atención, velocidad de procesamiento, lenguaje, memoria primaria, funciones visoespaciales y cognición global, aunque remarca que se trata de una mejora moderada y que sostener la suplementación en el tiempo es clave para notar resultados.

Fuente: A systematic review and dose-response meta-analysis of Omega 3 supplementation on cognitive function – Scientific Reports

Inflamación y salud metabólica

A nivel bioquímico, EPA y DHA son precursores de moléculas llamadas resolvinas, protectinas y maresinas: mediadores especializados en "apagar" de forma activa y ordenada el proceso inflamatorio, no solo en bloquearlo. También se incorporan a las membranas celulares, donde participan en la regulación de vías inflamatorias como la del NF-κB, y la evidencia reciente vincula esto con mejoras en marcadores inflamatorios y en el control metabólico, incluso en personas con resistencia a la insulina.

Fuente: Beneficial Effects of Omega-3 Fatty Acids on Obesity and Related Metabolic and Chronic Inflammatory Diseases – PMC

En conjunto, la evidencia disponible respalda a la suplementación con EPA y DHA como un aliado válido para acompañar la salud cardiovascular, cognitiva y metabólica, siempre dentro de una alimentación equilibrada y con el acompañamiento de un profesional de la salud. Si te interesa profundizar en otros nutrientes con evidencia similar, en el blog de Geonat vas a encontrar más notas sobre bienestar y suplementación.

La confusión más común: "1000 mg" no siempre significa lo mismo.

Este es el punto que más dudas genera, y con razón. Cuando en una etiqueta de omega 3 se lee "1000 mg", ese número casi siempre corresponde a la cantidad total de aceite de pescado por cápsula, no a la cantidad de EPA + DHA, que son los ácidos grasos activos y los verdaderamente responsables de los beneficios. Dentro de esos 1000 mg de aceite puede haber una concentración de Omega 3 activo bastante más baja, según el proceso de elaboración del producto.

Por eso, la forma correcta de comparar dos productos no es mirar los miligramos de "aceite de pescado", sino los miligramos específicos de EPA y de DHA que figuran en la tabla nutricional. Ese es el dato que realmente determina cuánto omega 3 activo estás incorporando por cápsula.

IFOS: la certificación que confirma que la etiqueta dice la verdad

Como el consumidor no puede verificar a simple vista la pureza o la concentración real de un aceite de pescado, existe un estándar internacional pensado justamente para esto: IFOS (International Fish Oil Standards), desarrollado por Nutrasource, uno de los laboratorios de referencia a nivel mundial en control de calidad de suplementos de omega 3.

La certificación IFOS analiza cada lote de producto en tres frentes:

  1. Potencia: Confirma que el producto contiene realmente la cantidad y el tipo de omega 3 (EPA y DHA) que declara en la etiqueta.
  2. Pureza: Verifica que no existan niveles inseguros de contaminantes como metales pesados, PCB o dioxinas.
  3. Frescura y estabilidad: Mide el grado de oxidación del aceite, ya que un omega 3 oxidado pierde beneficios y puede generar ese clásico "regusto a pescado".

En otras palabras, IFOS es la manera en que una marca demuestra, con análisis de laboratorio independientes y públicos, que lo que dice en el envase es lo que realmente hay adentro.

  • Toda la línea OMEGANAT de Geonat cuenta con certificación IFOS. Y no hace falta creerlo por fe: los certificados de cada producto están publicados en el sitio de Nutrasource, donde podés verificarlos vos mismo: Certificados IFOS de Geonat en Nutrasource

La línea OMEGANAT de Geonat: tres presentaciones, ¿cuál elegís?

Con todo esto en claro, vamos a lo concreto. Geonat tiene tres presentaciones de omeganat y la diferencia entre ellas pasa exactamente por lo que explicamos arriba: la concentración de EPA y DHA por cápsula.

OMEGANAT Omega 3 EPA 180/DHA 120 — 30 cápsulas blandas

Aporta 1000 mg de aceite de pescado por cápsula, de los cuales 180 mg son EPA y 120 mg son DHA. Es la presentación de mantenimiento diario, pensada para quienes buscan sostener en el tiempo un aporte regular de omega 3 dentro de una rutina de bienestar general: salud cardiovascular, triglicéridos, función cognitiva y salud visual.

OMEGANAT Omega 3 EPA 180/DHA 120 — 60 cápsulas blandas

Misma fórmula y misma concentración por cápsula que la anterior, pero en un formato de mayor duración. Es la opción más conveniente en relación precio-cantidad para quienes ya incorporaron el Omega 3 como hábito y quieren asegurarse stock para dos meses de suplementación sin resignar calidad.

OMEGANAT EPA 1000/DHA 500 — Aceite de Pescado Premium

Acá el salto de concentración es considerable: 1000 mg de EPA y 500 mg de DHA por cápsula, es decir, 1500 mg de Omega 3 activo por dosis, muy por encima de las presentaciones estándar. Es una fórmula de alta concentración, libre de metales pesados y sin sabor ni olor a pescado, pensada para quienes buscan una dosis más alta y concentrada de EPA y DHA, ya sea por objetivos específicos de salud cardiovascular o inflamatoria, o por recomendación profesional.

¿Cuál te conviene?

Como guía general —que nunca reemplaza la consulta con tu médico o nutricionista—:

  • Si estás empezando a suplementarte con omega 3 o buscás sostener una rutina de bienestar general, la presentación EPA180/DHA120 x30 es un buen punto de partida.
  • Si ya incorporaste el hábito y querés optimizar tu compra, la versión x60 cápsulas te da la misma fórmula con mayor duración.
  • Si buscás una concentración más alta de EPA y DHA, por objetivos puntuales o indicación profesional, la línea EPA1000/DHA500 Premium es la opción de mayor potencia.

Si todavía tenés dudas, hay un atajo: en Los test de Geonat respondés unas preguntas rápidas y te recomendamos la presentación de OMEGANAT que mejor se ajusta a vos.

En cualquiera de los tres casos, tenés la misma garantía: fórmulas con certificación internacional IFOS, que aseguran que la potencia, la pureza y la frescura declaradas en la etiqueta son las que realmente estás incorporando.